El niño protagonista del libro, nos guía por un mundo lleno de fantasía e imaginación donde cada página es una letra que esconde un sentimiento. Adjetivos que nos ayudan a identificar estados (emocionales y físicos) y que se completan con las metáforas visuales de Madalena Moniz.
Uno de los puntos diferenciadores de este libro, es que no se queda en las limitadas franjas de edad ...