Ovidio PARADES (Oviedo, 1971) es narrador de oficio, reconocido por crítica y público por su aguda visión de la realidad plasmada en una prosa directa. Gestor cultural. Colaborador literario en diversos medios escritos y radiofónicos. Tiene publicados varios libros de prosa miscelánea (El extraño viaje, con prólogo de Elvira Lindo; Ventanas compartidas, con prólogo de Maruja Torres; Vivir en los cafés, con prólogo de Laura Freixas y Mi madre y yo, publicado por la editorial Tres Hermanas), tres novelas (El tiempo que vendrá, La mujer de al lado y La noche se detiene), un diario (Los días raros) y tres volúmenes de cuentos (Corrientes de amor, Mujer en el bar y Carver y el metro de Berlín, publicado por la editorial Tres Hermanas). Fue librero durante casi diez años. Ha ganado algunos premios literarios y ha quedado finalista, entre otros, del concurso que la revista Zenda le dedicó a Javier Marías y cinco veces del Premio Internacional de Poesía Jovellanos.
Un coro de voces femeninas, de distintas edades y en circunstancias diversas, se alza en estas páginas para encarnar los dilemas que marcan la existencia. Cada historia, con su propio pulso y su intimidad, se enlaza con las demás hasta trazar un mapa secreto de vidas cruzadas, un entramado de espejos donde lo individual se vuelve colectivo. Como en aquel gesto cinematográfico de Robert ...
Nada es tan irreparable como la muerte de una madre. Ovidio Parades lo explica a la perfección en un relato que está lleno de vida y gratitud. El escritor nos deja así testimonio del tiempo pasado con ella y que constituye su tabla de salvación, su anclaje a la tierra. Gracias a su relato, aprendemos que la vida, como escribiera el poeta Gil de ...
Hay en los relatos de este libro una melancolía que se respira en cada escena. Una melancolía limpia, que llega a nosotros con frases como el olor del pan de mi tierra, con la añoranza en el exilio, con aquel sabor de las rosquillas de anís, con la ternura y a veces tristeza con la que nos llegan los recuerdos. Una melancolía reconfortante a ...
He pasado buena parte de mi vida sentado a la mesa de un café, solo o acompañado. Cafés que ya han cerrado sus puertas definitivamente. Cafés que siguen ahí, sobreviviendo a los tiempos. Cafés de mi ciudad y cafés de otras ciudades que fui haciendo mías en cada nuevo viaje. Cafés donde leer, escribir, pensar, charlar, escuchar el hilo de una conversación que llega ...
Un coro de voces femeninas, de distintas edades y en circunstancias diversas, se alza en estas páginas para encarnar los dilemas que marcan la existencia. Cada historia, con su propio pulso y su intimidad, se enlaza con las demás hasta trazar un mapa secreto de vidas cruzadas, un entramado de espejos donde lo individual se vuelve colectivo. Como en aquel gesto cinematográfico de Robert ...
Nada es tan irreparable como la muerte de una madre. Ovidio Parades lo explica a la perfección en un relato que está lleno de vida y gratitud. El escritor nos deja así testimonio del tiempo pasado con ella y que constituye su tabla de salvación, su anclaje a la tierra. Gracias a su relato, aprendemos que la vida, como escribiera el poeta Gil de ...
Hay en los relatos de este libro una melancolía que se respira en cada escena. Una melancolía limpia, que llega a nosotros con frases como el olor del pan de mi tierra, con la añoranza en el exilio, con aquel sabor de las rosquillas de anís, con la ternura y a veces tristeza con la que nos llegan los recuerdos. Una melancolía reconfortante a ...
He pasado buena parte de mi vida sentado a la mesa de un café, solo o acompañado. Cafés que ya han cerrado sus puertas definitivamente. Cafés que siguen ahí, sobreviviendo a los tiempos. Cafés de mi ciudad y cafés de otras ciudades que fui haciendo mías en cada nuevo viaje. Cafés donde leer, escribir, pensar, charlar, escuchar el hilo de una conversación que llega ...