En palabras de Eduardo Lago, esta novela póstuma «se construye como una constelación de textos de toda índole. Cartas, diarios, fotos, documentos notariales, expedientes celosamente guardados en archivos secretos. El mundo entre los anaqueles de una biblioteca familiar. En Las aguas de la noche, además de las historias personales de los personajes, hay constantes alusiones al ámbito de la literatura, el cine, el arte, ...